Luis Spahn, Presidente del Club, dialogó con Raúl Daffunchio Picazo en relación a la profesionalización del básquet, a los objetivos trazados para la disciplina y a la búsqueda de logros no solo deportivos, sino sociales para la Institución.

¿Qué tiene para decir en cuanto a la profesionalización que está teniendo Unión en estos últimos cinco años?: Primero en el Torneo Federal y desde hace tres años en el TNA.

Ya llevamos seis años desde que empezamos antes del Federal. La encontramos muy caída en la institución cuando agarramos. Todo este crecimiento se debe a los jugadores, a los técnicos y a los dirigentes que han acompañado este crecimiento del básquet de Unión.

¿Cuán difícil ha sido esta etapa de sacar al básquet de Unión de la segunda división del básquet local y hoy tenerlo jugando TNA, estando cada vez un poquito mejor, más profesional?

Creo que es parte de una política del Club. Sabemos que los deportistas que nos representan, sean profesionales o amateurs, deben contar con la mejor infraestructura para conseguir resultados. Somos consiente de esto. Tal vez en la intrascendencia de que esté todo en orden está parte de la sustentación de los éxitos.

¿Es para resaltar ese plus que le da el Instituto Laureano Maradona de Jerárquicos en la preparación del equipo? El cuerpo técnico y jugadores lo resaltan. ¿Es un esfuerzo mancomunados de todos? ¿Esto demuestra la profesionalización del club?

Si. Estamos trabajando para hacer las cosas mejor. Es un paso importante el apoyo del Instituto en todos sus aspectos. Lo creo desde la responsabilidad de ser el proyecto de Unión un proyecto deportivo y civil. Tenemos las iniciativas que otros equipos no tienen y que su proyección tal vez sea en relación a aportes estatales.

¿Cuál es el objetivo como Presidente del Club para este proyecto de básquet? ¿Va en sintonía con el DT que dijo que si no buscaría pelear el ascenso se dedicaría a otra cosa? ¿O como el capitán Reinick que dijo que nadie le quita el sueño de ascender?

El objetivo es el ascenso y la consolidación de la actividad. Son objetivos paralelos porque podríamos ascender sin público, pero solo sería un logro deportivo. Nosotros debemos lograr el logro deportivo y el logro social. También lo manifiesta cada día más gente que acompaña al básquet. Tal vez no tenemos las mejores condiciones, la temporada se arma con temperaturas muy importantes y no le podemos dar a los espectadores las mejores condiciones, pero acá hay trabajo, hay corazón, hay ilusiones, hay un proyecto y entre todos está el desafío de convertir ese proyecto en realidad.

Contamos con la colaboración y comprensión de los unionistas para sortear las dificultades que no podemos sobrellevar como las climáticas, las altas temperaturas, un diagrama del básquet que no lo comparto, que no encuentra su lugar porque está siempre sujeto a continuas modificaciones en cuanto a su ejecución, de su reglamentación, de las edades.

Unión está ahí, se va adaptando y va tratando de superar todos los escollos que se presentan de toda índole.

¿Cuán difícil es imponer una disciplina profesional como el básquet de Unión en una ciudad que perdió ese amor por este deporte como si lo tuvo en los 80´, teniendo record de público en Liga Nacional y que hoy por hoy cuesta un poco debido a que no tiene apoyo gubernamental como si tienen otros equipos de otras provincias?

Si. Es difícil. En la dificultad surge la garra y el tesón de los directivos que llevan adelante esta responsabilidad y se van consumando en logros. Vamos por el buen camino. Tengo la tranquilidad y el orgullo que a pesar de que no vamos en la velocidad que queremos el club va creciendo en lo educativo, en los futbolístico, en las inferiores, en las actividades deportivas, en la infraestructura y en el básquet también.

Entrevista: Raúl Daffunchio Picazo (Prensa Unión).