El tate consiguió su tercer triunfo en fila tras superar a Estudiantes de Olavarría por 89 a 64. Un gran segundo tiempo fue clave en consolidar su gran arranque. Peruchena con 21 y Podestá con 18 fueron las figuras.

El partido comenzó parejo en el Malvicino. Ambos imprecisos y erráticos en ambos tableros. Las defensas individuales se hacía notar. Damián Peruchena con un par de intervenciones comandaba las acciones locales, mientras que el ex Unión Rodrigo Sánchez hacía lo propio en la visita. Una bomba de Leandro Vildoza (2 de 4) puso la máxima (15-11) de un primer cuarto muy reñido. En los últimos tres minutos Figueredo y Scaramuzzino acercaron distancias en Estudiantes para que el primer chico finalizara 18-15.
El segundo fue muy parecido. En el poste bajo, el tate era muy controlado (algo de Reinick, mas por fuerza que por juego y poco de Podestá) por Scaramuzzino y Galardo (que había ingresado por Haití). Un parcial visitante de 8 a 3 encendió la luz de alarma en el Malvicino. El Dt Siemienczuk no quería sorpresas y solicitó su primer tiempo muerto. Tras el Unión mejoró en ataques fijos, pero no en el perímetro ya que luego de un 3 de 5 de tres marcó tan solo un triple de 15 intentos. Gracias a la defensa (otra vez excelente Vildoza y Puñet en esa faceta) se mantuvo en partido ante el cerrojo defensivo, sumando a cuenta gotas en el aro rival. El primer tiempo finalizó 37-36.
En el tercero todo cambió: Fernando Podestá con diez tantos seguidos (y 5 de 5 desde ambos postes) marcó el camino, abriendo la cerrada defensa rival. Un par de minutos visitantes intentaban frental el aluvión tatengue. Con el juego 55-46 apareció el cubano Haití en la visita (un par de conversiones, incluyendo un triple) para contrarrestar el poderío ofensivo del tatengue. Sobre el final Sánchez seguía sumando y el partido sería punto por punto para terminar el tercer peldaño por 60-54. Era una diferencia importante por cómo se presentaba el juego, pero no definitiva.
En el último nadie pudo frenar ataque tatengue. Rápidamente el dueño de casa clavó un 16-0 que borraba toda posibilidad de victoria bonaerense. Al igual que el juego anterior tuvo un arranque demoledor. En ese pasaje aparecieron Peruchena (5 de 11 de tres), Kelly (en su faz de asistidor), Podestá y el equipo en general. Estudiantes intentó zona 2-3 y 3-2 sin éxito y el tate se floreaba ante su público. Sobre el final ambas plantillas apelaron a juveniles pensando en los próximos compromisos (Unión visita Echagüe el Jueves y Estudiantes la costa del Uruguay el miércoles).
El cotejo finalizó por 89 a 64 para los tates. Fue el partido con mayor diferencia a favor del rojiblanco, quien demostró tener varios jugadores que pueden ser figuras en el equipo. “El otro día apareció Podestá, Vildoza, el Colo (Reinick) o Bergel. Hoy me tocó a mí, esto será complicado a la hora del scouting que nos hagan los rivales y es muy bueno para el equipo”, manifestó Damián Peruchena al finalizar el partido cuando se le consultó sobre su faceta goleadora.
SINTESIS:
UNION 89: Vildoza 10, Bergel 8, Peruchena 21, Reinick 11, Podestá 18 (FI); Godoy 0, Kelly 8, Bandeo 2, Puñet 2, Tramiel 9, Socia 0, Perezlindo 0. DT: Juan Siemienczuk.
ESTUDIANTES (O) 64: Figueredo 11, Levrino 4, Sánchez 15, Haití 12, Scaramuzziino 10 (FI); Herrero 0, Mateo 9, González 0, Galardo 0, Dilascio 3. DT: José Luis Pisani.
Parciales: 18-15/ 37-38 (19-21)/ 60-54 (23-18) / 89-64 (39-10).
Árbitros: Alejandro Zanabone – Maximiliano Moral.
Estadio: Ángel Malvicino.
Informe: Raúl Daffunchio Picazo (Prensa Unión).
Fotos: Gonzalo Sejas (para prensa Unión).