Triunfazo tatengue ante Barrio Parque por 75 a 65. Con esta diferencia (necesitaba seis) aseguró el tercer puesto y el pasaje directo a cuartos de final de la Conferencia Norte. Reinick mas capitán que nunca, fue el abanderado de un triunfo que marcará un antes y después en la temporada.

 

Vestuario tatengue a puro festejo tras la clasificación. Foto: Raúl Daffunchio Picazo (Prensa Unión).

Vestuario tatengue a puro festejo tras la clasificación. Foto: Raúl Daffunchio Picazo (Prensa Unión).

El juego comenzó parejo en el Teatro del Parque. Los dueños de casa sabían que les alcanzaba con hasta perder por 5 ante el tatengue para tener ventaja y clasificar. Los de Siemienczuck no encontraban la marca en la pintura y el juego parecía escaparse desde el inicio (16-11): Nada más alejado de la realidad. El “Colo” Reinick niveló aguas en la pintura (buen comienzo ofensivo de Rossi en los cordobeses), Ravina comenzó a borrar de la cancha al artillero Mariani y el tate pudo empardar no solo el trámite, sino el resultado en 17 al cabo de los primeros diez de juego.

Desde allí y hasta el final del partido el tate manejaría los hilos del juego. Franco empezó a crecer en la conducción brindando juego a sus compañeros y el tate comenzó a escaparse de apoco. En la visita los puntos altos empezaban a verse tanto en la rotación como en el foráneo Barret (mucho mas consolidado  y jugando en función de equipo). En los anfitriones salvaba la ropa Ludueña, no mucho mas. Tras los primeros 20 el tate pudo irse al descanso largo con una ventaja que aseguraba (hasta entonces) el cuarto y apreciado lugar ya que hacía evitar la reclasificación. El primer tiempo finalizó 34 a 25 para los de la Avenida López y Planes.

En el segundo tiempo el juego siguió con el mismo trámite. Ravina (totalmente afianzado a los sistemas) no solo sacaba del juego a Mariani, sino que también se animaba en ofensiva. Podestá le daba descanso a Reinick y sumaba puntos y así todo el equipo se mostraba como tal en el parquet cordobés, disipando todo tipo de dudas que había dejado en la derrota ante Tiro en Santa Fe. El tercero finalizó 51-41 para felicidad del puñado de hinchas rojiblancos que se acercaron a la docta.

En el último el tate se dedicó a jugar con el reloj como aliado. Los nervios se apoderaron de los locales y la experiencia de Reinick, Isola, Franco y compañía prevalecían en la cálida noche cordobesa. Párrafo aparte para el capitán tatengue, quien dio una lección de cómo jugar finales (23 más 11 rebotes fue la gran figura del partido) y contagió a sus compañeros al  triunfo que le otorga el boleto directo a los playoff tras haber superado a Barrio Parque por 75 a 65.

El tate volverá a jugar el lunes tan solo para cumplir ya que con su triunfo más la derrota de Oberá por 101 a 66 ante Instituto terminará tercero en la tabla de colocaciones, debiendo volver a jugar (por ahora) el 23 de marzo y en condición de local. “Les quiero mandar un mensaje a todos: Acá esta Unión. Vamos a dar pelea bien arriba. No tengo dudas que podemos llegar lejos si este es nuestro piso”, manifestó el capitán Reinick en los micrófonos de UniónTV a segundos de finalizar el encuentro.

Informe: Raúl Daffunchio Picazo (Prensa Unión).